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domingo, 30 de junio de 2019

Rambo 5: ¿se suicidará?

Normalmente, suelo hacer las entradas de este blog largas, salvo en algunas contadas excepciones, como va a ser el caso.

Últimamente, he estado buscando películas de serie B (y de serie Z) de estilo Mad Max, y por suerte he encontrado unas cuantas. Durante mis búsquedas, he leído algunas opiniones de otros blogueros, y aunque ahora no recuerdo seguro quién, creo que ha sido en el blog de Miguel Juan Payán (que no se actualiza desde hace más de 6 años), donde he leído que los trailers deberían ser eliminados, porque dan pistas más que suficientes de las películas, haciéndolas perder la emoción, como si abrieramos un spoiler. Estoy totalmente de acuerdo en eso.

Volviendo a mi búsqueda de pelis estilo Mad Max, ya había encontrado algunas, y tuve la suerte de bajarme una de ellas por el emule en pocas horas; se iba acabando mi búsqueda, y se me ocurrió bajar más películas de otros géneros que me gustasen. Como en su día ya conseguí bastantes películas de espada y brujería de serie B, pensé que debería mirar de encontrar películas estilo Rambo. No es tan fácil, porque los buscadores de google y de bing no son tan buenos como deberían, pero el caso es que, al buscar, ví que en Septiembre de este año (el día 20, creo), se va a estrenar la quinta película de Rambo, que se llamará "Last blood" (Última sangre).

Después de esto, vi el trailer... y queda claro lo que, para mí, es un spoiler en toda regla. Ojo, que a lo mejor me equivoco y quedo como un tonto, pero vamos, yo no os voy a hacer ningún spoiler, no soy ni adivino ni experto en cine, y no sé cuál será el final de Rambo 5, pero al final del trailer se ve claramente como coge un cuchillo y parece que se lo clava a sí mismo.

El tiempo dirá, pero si unimos esa escena que se ve en el trailer, el hecho de que Stallone diga que "Rambo V va a tener un final que nos sorprenderá a todos, y que tiene más drama que acción", y el hecho de que se llame "Last blood", creo que tenemos bastantes pistas.

Personalmente, para mi la mejor película de Rambo es la primera, pero las que más me gustan son la 2 y luego la 3. John Rambo (la cuarta), la ví en cine dos veces y me encantó en su día, más que nada porque no me esperaba gran cosa y logró sorprenderme para bien... pero para mí le faltaba un poco (o no tan poco) la esencia de las anteriores.

Ya veremos como será la quinta, yo no sé si iré a verla en cine, pero a mi mujer le gustaron las pelis de Rambo 2 y 3, así que quizá vayamos a verla. Lo malo es que, creo que sé como va a acabar.

martes, 18 de junio de 2019

Mi primer coche: un Renault Twingo

En realidad, el primer coche de turismo que conducí, fue el Seat 124 D/LS de mi padre, y también fué el primer auto que tuvo mi padre. Allá por primavera del 86, cuando yo tenía 11 años, conduje por primera vez, y la verdad es que no se me dió nada mal, creo que no llegué a calar el coche ninguna sola vez ese día. Por suerte, tuve más ocasiones de conducir ese fantástico coche (ay, como molaban los coches de antes). Y aprovecho para decir (se acerca ataque de nostalgia), que antes los coches eran más divertidos que los de ahora, pero sobre todo, que antes no nos tenían tan absurdamente controlados, y era más fácil coger un coche a los 11 años. Y ojo, que conste que podría haber aprendido a conducir antes, porque creo que tenía 6 o 7 años (o quizá menos), cuando tambien mi padre me enseñó a conducir una carretilla elevadora, que por aquel entonces y todavía hoy, mucha gente los llama toros.
Posando dentro de mi primer coche. Casi mejor que no se me vea la cara.

Después, con los años, conduje otros modelos, y el segundo coche de mi padre (un Ford Orion 16.i Ghia), fue el primero con el que llegué a los 100 por hora (al menos puse la aguja de velocidad en 110). Fue en un polígono industrial, y vuelvo a la nostalgia, antes no había tanta vigilancia como ahora, y era más fácil hacer estas cosas: ahora es que da asco tanto control y tantas normas. Tenía 16 años, me faltaban unos meses para cumplir 17.

Más tarde, vinieron los coches que conduje en el ejército; básicamente Nissan Patrol y Land Rover Santana, cortos y largos, el 88 y el 109 creo recordar, que allí los llamaban de media tonelada y de 1/4 de tonelada, si la memoria no me falla. También llevé un Seat Marbella de una empresa de seguridad, y con ese coche, disparé con mi pistola de balines mientras lo conducía, así que fue de las primeras ocasiones que practiqué el arte de conducir y disparar a la vez, aunque ya lo hice antes con un toro elevador.
En una de mis numerosas salidas al campo. Pasamos muchas aventuras juntos.

Y entre unas causas y otras, pero principalmente por razones económicas, no me compré mi primer coche hasta la avanzada edad de 29 años, y fue un coche pequeño, humilde, no muy caro, y ya sabéis cuál es si habéis leído el título. Este coche, como curiosidad, era verde, y era un tono verde no muy distinto al de los coches del ejército; aunque es verdad que los jeeps de Infantería de Marina son de un verde muy oscuro. En fin, el caso es que la mayoría de coches que he llevado son de color verde; seguidos de los azules, entre los que están mi actual y segundo coche, y el Marbella de aquella empresa de seguridad.
Esta foto la hice en el 2012, un día de niebla en la carretera. Regresaba a casa después de enviar un paquete.

El Renault Twingo es uno de los mejores coches que hay, al menos en ciertos aspectos muy importantes: nunca me dejó tirado en medio de la carretera, era muy fiable, cómodo y ágil a la hora de conducir y de aparcar, y barato. Está claro que yo soy enemigo de la electrónica aunque me gusten los ordenadores, porque el Twingo y mi actual Ford tienen pocos marcadares electrónicos, y eso lo agradezco: cuántas más pamplinas tenga un coche, peor. Y eso ya lo sabéis muchos mejor que yo. Y aún peor si esas chorradas son electrónicas.

Con el Twingo pasé muchas aventuras. En realidad, lo compré por necesidades de un trabajo que me salió hace más de 15 años, en el que era mucho mejor ir en coche que en transporte público, ya que la combinación era malísima. Lo amorticé mucho, porque mientras estuve de vigilante en ese sitio, ahorré bastante, recuperando con creces lo que invertí en el Twingo. Quede claro, que los coches que he tenido hasta ahora eran de segunda mano, creo que vale la pena pagar menos, porque aún así el coche te puede durar bastantes años, sobre todo si no haces mucho el burro.
Foto tomada durante uno de los descansos que hice en el primer viaje que hice a Valencia con mi Twingui. Mi mujer llegó a subirse a él, pero no llegué a conducir con ella montada.

Después, el Twingo me llevó cuatro veces a Valencia, sin fallarme nunca, aunque haciendo algunas paradas para prevenir. Esas cuatro veces fueron viajes divertidos e inolvidables en los que empezaba a salir con mi dulce esposa, que estuvo trabajando en Valencia en verano del 2011.
En el aparcamiento de la residencia de estudiantes donde me alojaba los fines de semana que empezaba a salir con mi mujer.

Sería largo contar todo lo que hice con mi querido Twingo, pero con él, por supuesto, también hice lo de conducir y disparar a la vez, aunque en principio creo que es mejor no publicar el video de aquella peripecia. Y claro, metí ese coche por caminos de tierra y piedras, y muchas cosas que hice con él. Tampoco quiero contarlo todo, y creo que ya he contado demasiado.

El pobre Twingo me duró 11 años, ya tenía 9 cuando lo compré, y ya empezaba a sufrir más de la cuenta en las subidas, y le costaba mucho pasar de 110 por hora. Eso, y otras circunstancias que no quiero nombrar, me empujaron a darlo de baja, y con mucha pena. Quizá alguien me hubiera ofrecido algo de dinero por él, y de hecho un año antes una persona se interesó, pero en aquel momento yo aún necesitaba el coche.
Esta foto fue tomada en el parking que ahora pertenece a mi hermana. Si no me equivoco, fue tomada en el último año que tuve ese coche.

En fin, muchas gracias Renault Twingo (yo lo llamaba Twinguito, ya sé que suena cursi, pero realmente quería a ese coche). Creo que todos los coches, o casi todos, tienen algo especial, es como si fueran amigos nuestros, y lo que si son es compañeros de fatigas, y a veces de aventuras y de cosas divertidas. Quién sabe, quizá peco de exceso de sentimentalismo, pero a veces da la impresión de que todas las cosas tienen algo de alma.

En fin, de nuevo, muchas gracias, Twingui.

jueves, 13 de junio de 2019

Casualidades del fútbol y el deporte

Este articulillo que voy a escribir ahora, es de esos pocos que creo que tienen su lugar en mis dos blogs, por lo tanto, lo voy a postear en ambos sitios. Sí, ya sé que en la torre hablo más de lo que me gusta, y en la masacre ataco lo que odio, pero algunas cosas tienen cabida en ambos lugares. Al grano.

A ver, hijos míos, pensad un poco, porque os voy a poner varios ejemplos:

-Qué casualidad que el Real Madrid ganase 3 copas de europa (3 champions league) durante los 8 años que mandó el Aznar (estuvieron creo que 32 años seguidos sin lograrlo).

-Qué casualidad que el barsa-secta ganase otras 3 champions durante el mandato de zapatero (culé empedernido y fanático). Sólo ganaron otras 2 en toda su historia.

-Qué casualidad que el Madrid ganase otras 3 champions durante el mandato de rajoy (pasaron 12 años entre la última que ganaron con aznar y la primera con rajoy, no ganaron ni una durante zapatero)

-Qué casualidad que el farsa-secta ganase su primera copa de europa en el año de las olimpiadas de Barcelona.

-Qué casualidad que el chelsea (equipo de fútbol de Londres) ganase su ÚNICA champions league en el año de las olimpiadas de Londres 2012.

-Qué casualidad que en su día, y coincidiendo con su centenario, el RCD Español ganase la copa del rey, después de casi 60 años sin lograrlo.

-Qué casualidad que el Valencia también ganase la copa del rey coincidiendo con su centenario, aunque me alegro que hayan ganado al barsa.

-Qué casualidad que los pilotos españoles empezasen a hacer podios y victorias en la categoría reina del motociclismo cuando Dorna empezó a dirigir el mundial de motos en 1992.

¿Hace falta que siga? Si se me ocurren más ejemplos, los iré añadiendo, se agradecería mucho vuestra colaboración, poniendo más ejemplos.

viernes, 31 de mayo de 2019

Carrera en el Karting Cardedeu ( 10 de febrero de 2019)

Hola a todos. Ya que he gastado un montón de tiempo, dinero, y energía en esto de los karts  (y ya que es un mundillo interesante), pues voy a seguir escribiendo sobre ello, aunque poco más me queda por añadir después de esta entrada. Hoy, os voy a hablar de la carrera que hice en el Karting Cardedeu el 10 de febrero de este año.

No me voy a extender demasiado. Era una carrera de nivel, porque los demás eran bastante buenos, y además casi todos eran jóvenes y estaban delgados. QUE QUEDE BIEN CLARO QUE CON LOS KARTS DE ALQUILER, EL PESO CORPORAL INFLUYE MUCHÍSIMO, Y LO NORMAL ES PERDER ENTRE 6 DÉCIMAS Y UN SEGUNDO POR VUELTA SI PESAS 10 KILOS MÁS, (según la pista). Así que imaginaos cuánto tiempo se puede perder si la mayoría de tus rivales pesan, no 10, si no 20 o más kilos menos. Algún listillo dirá que son excusas, pero lo cierto es que por lo menos 9 de cada diez de los pilotos más rápidos que yo en karts son más delgados que yo, normalmente bastante más.

Dicho esto, yo estaba bien preparado para esta carrera, y aunque el resultado no fue nada del otro mundo, fue una de las mejores carreras que he hecho, ESTA FUE LA CARRERA EN LA QUE MÁS ADELANTAMIENTOS HICE. Y si en lugar de ser una carrera de 15 minutos hubiera sido más larga, muy probablemente hubiera hecho algún adelantamiento más; aunque también es cierto que hubo algún lance de carrera que me benefició, y otros que me perjudicaron, así que no creo que hubiese habido mucha diferencia.

En la clasificación, sufrí muchísimo, y sólo pude salir el 13 de 14 participantes de mi grupo. El único chaval que quedó detrás mío estaba realmente...gordo, y me sentí frustrado, pero no me rendí. Ví uno que salía delante mío y me dije a mi mismo "a este no debería tener problemas en pasarle". Luego, en carrera, ya en la salida gané 2 posiciones, pero luego hice una pequeña salida de pista, que me hizo perderlas, y a remontar otra vez. Al final, me coloqué décimo, que era una posición que me parecía bien, pero aún quedaba bastante carrera, y a lo lejos, delante mío, había dos chicos que se estaban peleando: decidí ir a por ellos. Vuelta a vuelta, les fui recortando hasta alcanzarles y superarlos. Octavo, aunque desgraciadamente, uno de ellos volvío a adelantarme, y me quedé ya noveno. Intenté seguir a este, pero me dí cuenta que los neumáticos empezaban a patinar un poco, y decidí conservar la novena posición: no quería arriesgar más de la cuenta y perderla, porque tal y como estaban las ruedas en las últimas vueltas, era difícil recuperar la octava plaza, y fácil hacer otro fallo que me hiciese perder la novena. Y así acabé: noveno. Remonté cuatro posiciones, nada del otro mundo, pero bien. Quizá si no me hubiese ido por la tierra en las primeras vueltas, hubiera estado más cerca de los que iban más delante, pero da igual.
He aquí el vídeo de la remontada. Mi mujer se centró en mí al grabar el video (hay que barrer para casa jeje). Llevo el kart número 7, y visto chandal negro con casco negro y rojo. Vídeo sin sonido.

Decir que mi padre vió el video de la carrera, y me dijo que yo lo hacía bastante bien, pero no tenía opciones contra muchos que eran más delgados que yo: si te fijas bien, se nota un huevo que los karts llevados por chicos delgados tiran bastante más. Demasiado hice con adelantar a varios chicos más pequeños que yo, y a algunos los pasé porque mi pilotaje era mejor. Fue la carrera más divertida después de la que hice con la gente del chat GP500 hace muchos años, y repito: nunca hice tantos adelantamientos en una misma carrera (remontar es lo bueno de salir atrás).

Merece una entrada aparte, que si puedo escribiré próximamente, mi "agridulce" experiencia con los karts. Paradójicamente, ahora que piloto mejor que nunca, no he conseguido mis mejores resultados, pero al menos he conseguido la pericia y la destreza que buscaba desde hace tiempo, y conseguí eso gracias a mi kart Honda.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Juegos de mesa: Dungeon run

Últimamente, en los artículos de juegos de mesa que escribo en mi blog, me obsesionan dos cosas: que sean de temática Mad Max, o que sean rejugables. En realidad, todos los juegos son rejugables siempre que tengas ganas de echarles una partida más, pero algunos más que otros; evidentemente los más rejugables son aquellos en los que cada partida es diferente a la anterior. El anteriormente analizado Road kill Rally, y éste Dungeon run que ahora nos ocupa, son sin duda, los mejores juegos que tengo en este aspecto.
La caja del juego, que compré de segunda mano. Evidentemente, yo aprecio más este juego que su primer propietario: lo tengo desde hace 6 años.
 
Y curiosamente, al igual que en Road kill Rally o Battle at Kemble´s cascade, Dungeon run no es que tenga tropecientos componentes, pero los que tiene son más que suficientes para poderlo disfrutar para siempre. Eso sí, aunque ya llevo unas cuantas partidas a este Dungeon run, no es un juego que saque a mesa muy a menudo, así no lo "quemo", y quizá eso ayude a aumentar esta sensación de alta rejugabilidad que tiene. Dungeon run viene con 8 héroes de plástico, cada uno con su carta de referencia (vida, equipo, etc), y con un mazo de cartas con sus habilidades, de las que escogeremos 3 al azar al inicio de cada partida; después hay cartas de tesoro, de equipo, de encuentros, de artefacto, y de jefe final (cuatro distintos); dados normales de 6 caras, tokens, y bastantes losetas del tablero modular.
Una vista de los componentes del juego.
 
 El objetivo del juego consiste en llegar al final de la Mazmorra, derrotar al enemigo final (en cada partida se escoge uno de entre los cuatro que dispone el juego), coger la Piedra de Invocación (que le otorgará diferentes poderes a cada héroe), y luego salir de la mazmorra con vida. Esto es importante, porque hay que entrar y salir, y si uno de los héroes llega antes y es capaz de derrotar al monstruo final, aún puede ser atacado por otro héroe que esté en la mazmorra, y que podría quitarle la Piedra de invocación al primero, y escapar. Hay mucho "puteo" en este juego, lo notaréis más si jugáis entre varios, aunque este juego se puede jugar perfectamente en solitario, manejando uno o más héroes.
 Inicio de una partida con tres héroes. 
 
Cada partida empieza siempre en la loseta de tablero "Dungeon entrance" (entrada a la mazmorra), y acaba en "Boss Lair". El resto de losetas se barajan, y las vamos colocando de manera aleatoria a medida que los héroes avanzan. Cada loseta es un escenario distinto del juego, y tiene sus características, pero en casi todas, tendremos que tirar un dado de 6 al entrar, y según lo que nos diga la loseta, podremos coger una carta de tesoro, o sacar una carta de encuentro (puede ser una trampa, un monstruo, un personaje que nos ayede), o incluso muchas veces la loseta nos dírá que sacamos encuentro y tesoro a la vez, lo cual quiere decir que primero habrá que superar el encuentro, y después podremos coger el tesoro. Ojo, que el equipamiento que pueden usar los héroes a la vez es limitado; si por ejemplo llevamos un arma a dos manos, no podremos usar un escudo simultáneamente. 
Aquí vemos, entre otras cosas, a uno de los jefes de la mazmorra.
 
El sistema de combate, aunque se usa con sencillos dados de 6 caras, es bastante interesante, aunque un poco complejo de explicar; eso sí, se le coge el truco y no es tan difícil a la hora de jugarlo. Cada monstruo tiene unos determinados valores en su carta que nos dicen sus puntos de vida, sus dados de ataque, y que resultado tenemos que sacar con los dados para hacerle una herida. Los enemigos finales, se derrotan de la misma manera, pero obviamente, son más fuertes, resistentes, y difíciles de vencer. Un detalle que puedo decir, es que, si al tirar los dados, hacemos muchos "puntos de daño" al enemigo, podemos escoger entre infligirle daño y bloquear sus ataques. Por ejemplo, si tiramos 7 dados (5 de la fuerza "brawn" que tenemos, más 2 de un arma), y sacamos 3 impactos sobre el enemigo, podemos hacerle 2 de daño y bloquear una de las heridas que él nos pueda producir. 
Una mazmorra de una partida. Si os fijáis, podréis ver que es posible formar varias cámaras alrededor de la entrada. 

Una cosa importante que me olvidaba de este juego, es que se puede luchar con fuerza (brawn), o con magia. Los héroes pueden mejorar sus habilidades mientras van avanzando, pero es una putada potenciar la fuerza bruta, y que luego al final, tengamos que enfrentarnos a un Jefe que use magia. Aunque a veces podremos saber quién es el enemigo final, más de una vez, un héroe "cachas" se ha visto vendido al tener que enfrentarse a un boss "mágico".
Cerca del final en otra partida.
 
Después tenemos el "skill", que nos ayudará a sobrevivir trampas o a cruzar ciertas partes de la mazmorra sufriendo el menor daño posible, o ninguno. Las tres habilidades del juego (fuerza, magia, y skill), se pueden mejorar, y luego está la vida, que no recuerdo si puede aumentarse, pero yo en mis partidas, lo que hago es que cada héroe recuperase un punto de vida después de superar un encuentro. Y este es uno de los problemas de Dungeon run: está sólo en inglés, y es muy profundo en el idioma, si no tienes un nivel muy muy alto de inglés, seguro que habrá cosas del reglamento que no entenderás. 
Un héroe (creo que la hechicera Emma), ha caído al final. Los otros dos acechan su oportunidad de gloria.

En resumen, Dungeon run es un juego de mesa divertídisimo y rejugable, que hace tiempo que no saco a mesa por distintas coincidencias, pero es un juego que en mi casa, siempre ha triunfado y ha gustado. La única pega es lo del idioma, porque en todo lo demás, es un juego realmente impecable, un mazmorrero en el que cada partida te hace disfrutar dándote la sensación de que "esto es diferente a la partida anterior". Además, otra cosa que me encanta de este juego es que, ahora, es prácticamente imposible encontrarlo al mismo precio al que lo compré yo. 
Es muy típico que al final de la partida un héroe caiga derrotado en manos del Malo final, pero el siguiente héroe pueda intentarlo también.

En fin, mola la fantasía, la espada y brujería, y este juego te ofrece una buena forma más de disfrutar de todo eso. A mi me costó muy poco, pero si ahora lo veis a menos de 40 o 50, no lo dudéis. Saludos.

viernes, 24 de mayo de 2019

Juegos de mesa: Battle at Kemble´s cascade

Antes de empezar el análisis de este juego, os debo dar una noticia un poco mala. El blog va a seguir, pero voy a tener menos tiempo de actualizarlo, y de hecho, los artículos van a ser un poco más cortos. Esto lo notaréis a partir de Julio, por distintas razones que no quiero decir (menos a los que me conocen y tienen amistad "real" conmigo), el tiempo para escribir entradas va a disminuir drásticamente a partir de primeros de Julio, y después de eso, de vez en cuando iré actualizando como pueda... pero insisto en que los artículos ya no van a ser tan largos como antes. Ahora, que sigo disponiendo de algo de tiempo (aunque mucho menos del que tenía cuando empecé el blog), intentaré escribir lo que pueda antes de Julio.

Battle at Kemble´s cascade es un juego de mesa original, divertido, interesante, y bastante rejugable. Se trata de un juego que funciona sin dados (cosa que a mi no me gusta, pero que no le impide ser un excelente título), y es un auténtico homenaje a las máquinas recreativas de los 80. En este artículo, precisamente por la razón antes expuesta (no tengo tanto tiempo para escribir entradas largas como las de antes), voy a describir el juego, pero no voy a profundizar demasiado en el reglamento y todo eso.

A la izquierda, la tabla de récords, y a la derecha, el "tablero". Es un juego que tiene muy buen aspecto y gustará a los amantes de los videojuegos retro.
 
El juego es un poco parco de componentes, es de los pocos juegos que he comprado nuevos, y la verdad es que es un poco (o no tan poco) caro para los componentes que trae. Aún así, vale la pena, aunque sinceramente, si lo sé quizá lo hubiera comprado de segunda mano en algún foro, y me hubiera ahorrado unos buenos cuartos. En fin. Básicamente vienen un montón de cartas (de sobra, el juego va bien en este aspecto); 5 naves de plástico de los héroes; unos marcadores que son el "dinero" con el que podremos comprar mejoras para nuestra nave; unos cubiletes que harán de indicadores de vida, puntuación, etc; el manual de instrucciones, la caja, y unas "tiras" en las que colocaremos las cartas donde transcurre la aventura.

El juego se puede disfrutar en solitario perfectamente, pero en principio es para que jueguen de 2 a 4 jugadores. Mucha gente, cuando se pone a jugar, se matan entre sí, pero yo creo que lo interesante es intentar liquidar las naves enemigas y avanzar hasta enfrentarse al jefe final del juego, sin perjudicar a los otros jugadores. Bueno, también es verdad que yo juego en modo "cooperativo", con dos naves que no se molestan y que simplemente se centran en "pasarse" el juego. La mayoría de cartas de tamaño normal forman el tablero, estan divididas en varias clases, y dependiendo del número de jugadores, tendremos que coger un determinado número de cartas de cada clase para configurar el juego. Escogeremos al azar uno de los bosses del juego, y usaremos sus cartas si llegamos vivos al final. Las otras cartas, las barajamos y las iremos colocando en varias filas de esos insertos de plástico negro. Esas filas de cartas son el "tablero" del juego. Las naves de los buenos empiezan en la fila de abajo, y tienen que avanzar superando enemigos, obstáculos, y mejorando su nave siempre que puedan. Al final de cada turno, añadimos una fila nueva arriba, y la fila de abajo se tiene que eliminar. Lo  que no he entendido (os pido disculpas por esto), es que pasa si uno de los héroes está en la fila de abajo cuando se tiene que remover ésta: es cuestión de leer el reglamento otra vez, o de aplicar la regla casera que se quiera, porque esto es un punto del juego incómodo para mi. Cuando se han gastado todas las cartas seleccionadas al principio de la partida (que son las que definen el escenario), es entonces cuando colocamos las cartas del enemigo final del juego. Creo que hay cuatro bosses diferentes, todos muy bien hechos y superfuertes, pero si nos hemos equipado bien durante la partida, podremos derrotarlo, aunque nunca iremos muy sobrados. Ah, se me olvidaba decir que también hay cartas pequeñas que definen misiones secundarias, que ayudan a decidir qué jugador empieza cada turno, que son el equipo de la nave, etc.
Abajo, las tablas de los héroes, con los puntos de energía y equipamiento de sus naves, misiones secundarias, etc. Excelente juego, aunque algo caro para los componentes que trae.

En fin, creo que es un resumen bastante decente de lo que ofrece el juego, teniendo en cuenta que tampoco quiero complicarme la vida explicando el reglamento al dedillo. Este es, sin duda, uno de los juegos de mesa más rejugables de mi colección, detrás de Road kill Rally y Dungeon run. Insisto que quizá sería más rejugable si se jugase con dados, ya que al eliminarse ese componente de azar, si adoptas una buena estrategia durante la partida, cuando conoces el juego tienes bastantes más posibilidades de eliminar al Boss final. De todas maneras, es un excelente juego.

Un saludo y gracias por leerme.

domingo, 19 de mayo de 2019

Mi mejor vuelta en el Karting Comaruga

El 4 de enero de 2019 tuve un buen regalo de reyes; primero batí mi mejor marca en el Karting Comaruga, tanto en el trazado normal como en el invertido, y segundo humillé a un bakala que iba con un Volkswagen Golf 2.0 (no era diesel, porque no ponía tdci, sólo ponía Golf 2.0, así que a saber que potencia tendría ese bicho).

Tuve un regalo de reyes triple aquella mañana, pero aún sería capaz de mejorar uno de mis registros, ya que no pude mejorar mi tiempo de 47:17 en el trazado invertido, pero el 9 de enero, sólo 5 días después, conseguí dar una vuelta en 46:86 en el trazado normal. He aquí el video.

Desgraciadamente, después de aquello, por diferentes circunstancias ya no rodé mucho en esa pista, y cuando lo hice conseguí buenos tiempos, pero no mejorar mis marcas. Es una de las fullerías de los karts: gastas un montón de dinero para mejorar, y a la que estás un tiempo sin ir a una pista, pierdes un poco el ritmo, y pierdes más cuánto más tiempo estás fuera. Pero lo importante es que yo tenía el objetivo de rodar en 46, y lo conseguí. La lástima es que estuve muy cerca de conseguir ese 46 también en el trazado invertido, pero son unas marcas excelentes teniendo en cuenta que mi kart, aunque tiene una buena velocidad punta, es antiguo y bastante pesado, y yo tampoco soy muy ligero precisamente.

Pero de todas formas: ¡objetivo conseguido!

viernes, 10 de mayo de 2019

Homenaje a fritoxjugar

No es normal que escriba en este blog dos días seguidos, pero en este caso está justificado el hacer una excepción. El texto que voy a escribir ahora es humilde, una entrada sin fotos, sólo pretendo hacer un pequeño homenaje a una web que ha desaparecido, una de las mejores webs de juegos de mesa que he visto, por no decir la mejor; por lo menos es la que a mí me gustaba más.

Hablo de fritoxjugar. No sé cuándo ha sucedido exactamente, pero yo me he enterado esta mañana. Fritango tenía su web alojada en varios dominios distintos, y todos ellos han caído. Según se puede leer, algunos de esos proveedores han dejado de ser gratuitos. No sé que ha pasado; no me he metido mucho en su canal de youtube, pero parece abandonado, hay muy pocos videos, y todos ellos bastante antiguos, como si hubiera borrado contenido. Su cuenta de twitter no transmite tanta sensación de dejadez, pero tampoco postea nada desde febrero. Quizá con el tiempo lo sepamos, tal vez pronto. Lo que más me gustaba, que era su web, sencillamente ha desaparecido.

Fritoxjugar tenía un humor bastante ácido e irreverente, a veces se le iba un poco la pinza, pero llegué a hablar con fritango (si me dijo su verdadero nombre, no lo recuerdo ahora). Apenas nos intercambiamos unos mails, me pareció una persona sincera, que cree en lo que dice y en lo que hace, y aunque había detalles puntuales que no me cayeron bien, en general, creo, que era un buen tipo. En cuanto a su web, estaba muy bien hecha, ya no solamente por sus toques sarcásticos, es que el tío sabe de juegos y aportaba mucha información. Además, aunque tenía juegos de muchos géneros, sus gustos coincidían bastante con los míos. Su juego favorito es (o era), el Runebound, y yo puedo decir que la segunda edición es sublime, y que de no ser porque tengo que frenarme, me hubiera pillado originales algunas expansiones de caja grande. Pero me estoy desviando de tema.

En el panorama lúdico español, desgraciadamente, hay tres foros que copan prácticamente todo lo referente a la "información" acerca de este hobby; y digo desgraciadamente, porque (no los voy a nombrar) los tres foros principales de juegos de mesa en españa son infames, lo peor de cada casa. El más grande de ellos, es el más repulsivo; el que fue durante mucho tiempo el segundo, era (y es) "lameculolandia"; y el otro (seguramente el menos infecto de estos), ha empeorado bastante en los últimos tiempos. Y en esos tres foros, abunda la gilipollez. Precisamente, en uno de los mails que me mandó fritango, aún recuerdo la frase "y no te puedes imaginar la cantidad de gilipollas que hay en..." no voy a dar publicidad de estos abrazafarolas y besatraseros.

En fin, que está claro que, a pesar de sus deslices, fritango y su web fritoxjugar le dan millones de patadas a lo que, por desgracia, ha quedado en los foros. Gracias, fritango, por entretenerme, por informarme, y por haberme hecho sentir bien cada vez que me metía en tu web. Eh, y no me malinterpretes, eso de "sentirme bien" es sin mariconeos, que te conozco, y ya sabes que aunque me caigas bien, mi corazón no es para tí... más quisieras XDDD. Las moñadas, para los tragasables de esos foros huahuahua. Un saludo, frito, y cuídate.

(Actualización 6 de junio de 2019) 

Al parecer, el colega frito sigue actualizando su canal de youtube, aunque no tanto como antes. El último video es de hace un mes. Frito tiene 2 canales de youtube, uno antigüo en el que apenas publicó unos pocos videos, y el de fritango frito, que es el que actualiza con cierta frecuencia. Por lo tanto, parece que frito está vivo. Aunque no deja de ser una lástima que haya abandonado su web.
Dijo que no dejaría la web, pero al final lo hizo, por falta de tiempo, porque algunos hostings desaparecieron y otros dejaron de ser gratuitos, etc.

Llamadme nostálgico, pero yo prefiero un buen blog o una buena web que los vídeos: con texto y fotos me llega, y me gusta más.